Título: El árbol de la vida  (The tree of life)

Año: 2011

Director: Terrence Malick

Actores: Brad Pitt, Jessica Chastain, Sean Penn

País: USA

Duración: 138′

Género: Drama/ Cine independiente

Malick, ese director que lleva en el mundo del séptimo arte más de cuatro décadas y que sólo ha aflorado cinco películas. En su último filme El árbol de la vida nos cuenta una gran cantidad de temas todos ellos a destacar: la fe, el dolor, la muerte, el milagro de la vida, la confianza en un hermano, el padre que decepciona a los hijos, las preguntas fundamentales del hombre, la felicidad, el amor.

La historia se centra en una familia norteamericana de Waco (Texas) en los años 50. De corte católica, luchadora y que por circunstancias de la vida han perdido a un hijo. Entonces arranca una doble vía. La relación que tiene cada miembro de la familia con Dios y la relación entre los propios familiares. Al Señor cada uno le irá exponiendo sus quejas, sus preguntas, sus dudas. Ya nada más comenzar el filme se nos habla de dos caminos: a) Divinio: No se busca agradarse a sí mismo. Quien ame su camino no acabará mal. La madre será el personaje que lleve a cabo esta vía: “Te seré fiel, no importa lo que me suceda” llega a decir al comienzo. b)Naturaleza: Sí busca agradarse a sí mismo. Le gusta tener siempre la razón. “Encuentra razones para ser infeliz cuando todo el mundo resplandece”. Con estas definiciones de Dios y los hombres arranca la película.

Una película que no es para nada fácil. Exige al espectador que se esfuerce por tratar de comprender todo aquello que se expone. Un buen símil es el del creyente, el cual necesita siempre pistas, a veces no se dan de forma clara, por ello debe ir poco a poco tratando de comprender cuáles son las respuestas siguiendo las pistas que se le presentan ante sí.

La relación entre los familiares es muy compleja. Si me permiten voy a tratar de separar las relaciones que hay entre cada miembro de la familia. Por un lado tenemos al Padre (Brad Pitt), un hombre estricto, severo, luchador, violento, duro, pero que quiere a sus hijos aunque no lo demuestre de la forma adecuada. Su lema o enseñanza que deja a sus hijos es “Si sois buenos se aprovecharán de vosotros”. Por el otro lado de la rama genealógica aparece la Madre (Jessica Chastain), una mujer dulce, buena, cariñosa, que se desvive por sus hijos, que juega con ellos, que de pequeños les educa, que cuida de la casa… Su lema es “Ayudaos, amad a todo el mundo, perdonad. El único modo de ser feliz es amando. Si no sabes amar la vida pasará como un destello. Sed buenos con los demás. Tened esperanza”.

Ya les voy poniendo en aviso de que se fijen en las frases, cada una es definitoria de cada personaje. Nada se dice porque sí, todo tiene un sentido. Los papeles que juegan cada miembro de la familia es importantísimo para lograr la comprensión de la película.

El Hijo Mayor está entrando en la adolescencia, por ello se presenta a un joven rebelde, que sabe que se porta mal pero que quiere ser bueno. Hay un momento de esa rebeldía en la que el muchacho rechaza a su padre por violento y a su madre por sumisa. “Él insulta, miente, obliga y no cumple nada. ¿Por qué yo debo ser bueno si él no lo es? ¿Cómo puede soportarle mamá?”.  Y por otro lado está el Hermano Mediano, el cual su gesto es el de confianza en su hermano mayor. Hay un momento en el que están jugando y le dice “Está bien, lo haré, confío en tí”. Pero también juega el papel del hombre que perdona. Cuando su hermano le hace una gamberrada, le dispara un perdigón en el dedo, le pide perdón y éste se lo acepta por el hecho de ser su hermano. Aquí no sólo se refleja el perdón (mandamiento de la madre) sino que también se ve el amor fraternal (otro mandamiento de la madre). Mientras que su hermano mayor ha salido mucho más al padre debido a que es el primogénito y por ello con quien su padre ha pasado mucho más tiempo. Se lleva mal con él porque le hace la vida imposible debido a la dureza con la que le trata. Pero por circunstancias de la vida todos tienen su castigo. El padre pierde el empleo y hace ejercicio de conciencia y pide disculpas a su hijo y familia. Y el mayor le perdona pero le dice “soy tan malo como tú, me parezco mucho a tí”. La madre también le perdona, antes habían discutido por haber sido ella muy permisiva con los hijos y el por haber sido demasiado severo.

Estas historias que van sucediendo ocurren entrelazadas con la relación personal que cada miembro de la familia tiene con el Creador. El padre nunca le llega a preguntar nada. Simplemente se le muestra como un hombre creyente, sin más. El hijo mayor en sus momentos de oración llega a pedir por su hermano fallecido y le dice al Señor: “Quiero ver lo que tú ves” y a su hermano le pregunta retóricamente: “¿Cómo te perdí? ¿Cómo te extravié y olvidé?”. Pero quien sin duda tiene una relación mucho más íntima con Dios es la madre, la cual sí que habla directamente con el Señor para preguntarle por los temas principales: “Señor ¿por qué? ¿Dónde estabas? sabías lo que iba a pasar “(tras la pérdida del hijo mediano) “¿Qué esperas de nosotros? contéstame” tras esta inquisición llega la explicación de Dios con la historia de la creación y el fin para el que está hecho el hombre, amar, pese a todos los problemas que le surjan, sufrirá, verá muertes, le dolerá, pero si tiene fe y ama, nada le podrá parar para alcanzar la trascendencia a la que todo ser humano está abierto. Hay un gran momento, quizás el más brillante de toda la oda -porque la película es pura poesía en imágenes, sonidos y diálogos- que es el momento en el que los protagonistas se encuentras en la playa. Aquí en apenas diez minutos aparecen tres símbolos que son claves: 1-El mar (agua, purificación, paz, reflexión…) 2-La máscara hundiéndose en el agua (todos los personajes se han destapado, de nuevo todos se conocen de forma pura, se aman, se reencuentran…) 3-La madre envuelta en luz y su mensaje: “Te lo entrego a tí, te entrego a mi hijo” mirando al cielo (como si el muchacho no hubiese podido entrar en el cielo sin esa entrega que hace la madre, la cual se la presenta casi como una santa) Aquí es dónde se entiende incluso hasta el título de la película y los papeles que han llevado los padres, la dureza por un lado, el amor por el contrario, que ambos se funden en sus hijos por medio de la educación que les implantan, y lo mejor de todo, que cada padre representa a la vez a Dios. Y creo que el director lo ha hecho con tan sensibilidad y acierto que aunque pueda dara  a parecer que Dios tiene dos caras, para nada hay que verlo con esos ojos sino comprender que aunque se enseñe con severidad también hay amor de fondo, el padre falla a la hora de representar ese papel, por ello pide perdón,  sin embargo, la madre da una lección a todos de cómo debe ser un buen cristiano y de cómo se deben afrontar los problemas que surgen en la vida.

Nota: 9,5

Lo mejor: Todo lo que representa la madre

Lo peor: su larga duración.

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Acerca de jorgevf88

Me gusta el cine, el teatro, la literatura, los deportes, la música desde Abba a ZZtop. Busco la verdad constantemente.

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