Hasta que te encuentre seguiré tropezando en mi mismo y volviendome a levantar.
Hasta que te encuentre seguiré llorando palabras en un papel escribiendo con lagrimas de tinta lo que pudo ser y no fue…”  (Txus di Fellatio, Hasta que te encuentre)

En ese estado me encuentro en camino. ¿En camino de qué? de amor, pero de amor no reconocido.  Los días últimamente pasaban largos, casi se hacían eternos. Y el hecho de que no desapareciera de mi cabeza lo que me estaba y me está pasando me derrotaba hasta tal punto que las personas que me rodeaban se daban cuenta de que algo me ocurría.

-No me pasa nada, les decía. Mientras que por dentro una parte de mí se desmoronaba por callar la verdad, por silenciar un sentimiento.  ¿Por qué me sucede esto? ¿Qué clase de enfermedad puedo tener? Los síntomas puede parecer a simple vista que no me ocurre nada, pero en absoluto. Me cuesta hacer cosas productivas, me como la uñas, tiendo a estar deprimido, adelgazo, duermo poco, me vuelvo impertinente, digo cosas a deshora, menosprecio a los amigos, a veces haciendo la gracia, otras pasándome de gracioso, salgo por la noche con el fin de olvidar y por ello bebo y, para más inri, no es el momento más boyante de fe el que paso.  Esta situación me está minando. La bola del silencio crece cada vez más y el día que reviente a mí me aliviará, pero no sé a quien le dañará.

Los motivos por los cuales he llegado a este estado son varios.  El primero de ello es el daño causado hacia una persona que me quiere, pero a la que no puedo amar porque realmente quiero a otra persona. Y mira que me gusta, pero no puedo permitirla que esté a mi lado. Siento que engaño en cierta medida a la otra persona.  Esta otra persona que, curiosamente no me ama. He dañado por haber dejado que estuviera cerca de mí. Al principio pensé que me resultaría beneficioso y conseguiría olvidarme pero no ha sido así. Casi desde el primer momento no veía opciones positivas, no vislumbrava la posibilidad de ir hacia algo mucho mejor. Mientras tanto, ella se ilusionaba cada vez más. Al ver que no podía con la situación la dejé, la destrocé. No me lo perdono, pero tristemente era lo que debía hacer. Mira que me dijeron: “lánzate, es normal que al principio tengas dudas, venga, hazlo” Pero cuando las cosas se tienen claro prácticamente desde un principio finalmente ocurre lo que uno esperaba. Y así llegó el daño.

-Ya no eres el mismo que antes, has perdido vida. Tú antes allá por dónde ibas te comías el mundo. Ahora parece que es el mundo el que te ha comido a tí- Me dijeron. Es posible, no lo niego. Quien sabe si es verdad o es que con el paso del tiempo la gente cambia. Es cierto que ya no hago ciertas cosas, que hay otras que ya no me divierten y que prefiero otros planes.  ¿Qué ha podido generar el cambio? Todo viene por una frase que me dijeron una vez de joven y que, curiosamente, este año en la Universidad me la han repetido: “Ame a una persona, ya verá cómo las cosas le van mucho mejor” Muchos la deberían poner en práctica, pero ya aviso que es muy complicado. Esta frase requiere del AMOR, y éste se divide en el que se tiene uno a sí mismo y en el que da a los demás. Si falla el primero de ellos el segundo se aniquila. 

Poco a poco nos acercamos a la solución del problema. Ese consejo puede convertirse en una montaña a alcanzar incluso. Personalmente amo a una sola persona. La quiero y trato de demostrárselo. La busco,me asombra, trato de ayudarla, de apoyarla, de dar consejo, trato de hacerla reír, de hacerla feliz… No me importa que no me haga caso, ni que me vacile, ni que se ría de mí, ni que no me dirgiera la palabra. No me importaría que saliera con otra persona si eso la hace feliz, y si ese es el destino, que así sea, me joderá, pero que así sea. Mientras sea feliz no me importa.  Sin embargo, los síntomas de la enfermedad afloran, las impertinencias a modo de bromas camufladas -algunas con gracia, otras sin ella- salen a la luz. Ya casi no se tienen en cuenta, “él es así” piensan, lo cual acrecenta el dolor que genera en mí la maldita patología. 

El Mal de Amor, ¿cómo se cura? no es enfermedad desde el Siglo XVII. ¿He de dejar pasar el tiempo? No va a ser esa la solución y sí lo será, mientras tanto repetiré los versos de Txus:

Hasta que te encuentre seguiré tropezando en mi mismo y volviendome a levantar.
Hasta que te encuentre seguiré llorando palabras en un papel escribiendo con lagrimas de tinta lo que pudo ser y no fue…” 

Bueno, pongo fin, al diagnóstico, el dolor me oprime el pecho.

Pd: Sé que muchos pensarán y creerán saber a quien amo, pues se sorprenderían. 

 

 

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Acerca de jorgevf88

Me gusta el cine, el teatro, la literatura, los deportes, la música desde Abba a ZZtop. Busco la verdad constantemente.

Un comentario »

  1. plared dice:

    Es curioso, pero llevo 20 años casado y que decir. No soy mas feliz, ni menos que quien no lo esta, por loq ue quizas piense que eso del amor, es un sentimiento demasiado sobrevalorado. Aunque tambien, que la mayoria de la gente cuando lo tiene sea mas o menos importante. Hace lo posible por perderlo…

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